Un paisaje para habitar, un lugar por descubrir
Origins Lodge se concibió alrededor de una sensación: estar inmerso en la naturaleza, lejos del ruido y del ritmo cotidiano, con la impresión de tener todo un paisaje para uno mismo.
El proyecto combina esta experiencia con el descubrimiento de la cultura ancestral de Costa Rica. Arquitectura, interiores, jardines, agua y hospitalidad se desarrollaron como partes de una misma visión: un lugar donde los huéspedes descubren las conexiones entre la tierra, sus recursos y la vida del lodge.
Referencias ancestrales, espacios contemporáneos
El sitio arqueológico de Guayabo inspiró el lenguaje arquitectónico. Las cubiertas cónicas y las bases de piedra local reinterpretan formas asociadas al patrimonio precolombino de Costa Rica.
La madera, la piedra, la arcilla y la vegetación disponibles en la propiedad orientaron la selección de materiales. Las cubiertas vegetadas ayudan a integrar los edificios en su entorno, mientras que las texturas naturales y el mobiliario a medida trasladan el carácter del paisaje a los interiores.
Cada bungalow ofrece un dormitorio y un baño privados, minibar, área de té y café, y una terraza con jacuzzi privado. La amplia separación entre edificios preserva la privacidad y permite disfrutar de la naturaleza desde un refugio propio.
Diseñar un paisaje completo
La transformación de antiguos pastizales fue fundamental en el proyecto. Se reforestaron tres cuartas partes de la finca, mientras que otras áreas se convirtieron en huertas, jardines botánicos y lagunas.
Los edificios se concentraron en una parte de la propiedad, dejando zonas diferenciadas para el cultivo y el descubrimiento del paisaje. Una red de senderos conecta estos ambientes e invita a los visitantes a dedicar tiempo a recorrer la finca.
El principal reto consistió en convertir estos elementos en un entorno vivo y conectado. Las plantaciones, la gestión del agua, el control de la erosión y la protección de la naciente natural se pensaron en conjunto para favorecer el ecosistema durante el desarrollo del lugar.
Una hospitalidad participativa
La relación entre cultivo y cocina forma parte de la experiencia de los huéspedes. Las frutas y verduras producidas en la propiedad conectan las huertas con el restaurante y ofrecen oportunidades para descubrir los ingredientes y participar en su selección.
La cocina abierta permite observar la preparación de los alimentos e interactuar con quienes los elaboran. Esta apertura se extiende al concepto hotelero: el funcionamiento del lodge se convierte en una oportunidad para descubrir, conversar y aprender.
El restaurante, con capacidad para unas treinta personas, es a la vez un lugar de encuentro y un vínculo entre el paisaje productivo y la vida cotidiana en Origins.
Un concepto desarrollado hasta el detalle
La participación de Gaia Studio abarcó el diseño arquitectónico, la decoración interior, el paisajismo, la coordinación del proyecto y el seguimiento de obra, así como el concepto de funcionamiento hotelero y la identidad de marketing.
Esta implicación integral permitió desarrollar en conjunto la experiencia de los huéspedes y la organización práctica del lodge. La identidad del proyecto nace de las relaciones entre sus partes: un jardín abastece una cocina, un sendero revela un paisaje y un edificio ofrece una nueva manera de experimentar su entorno.
Diseño en colaboración: Patrick Rey y Hugues Blanchère / Gaia Studio.

















